
Hacer el Camino de Santiago en bicicleta es una forma diferente de vivir la ruta: más libertad, más paisajes y la posibilidad de descubrir cada etapa a tu propio ritmo.
El otoño es uno de los mejores momentos para pedalear. El calor del verano empieza a quedar atrás, los caminos están más tranquilos y los paisajes adquieren una luz especial. Es una época perfecta para disfrutar del Camino sin las prisas de los meses de mayor afluencia.
Entre las rutas que más recomendamos está el Camino del Norte, especialmente atractivo en esta época por sus paisajes verdes, los acantilados, las playas y los pequeños pueblos que acompañan buena parte del recorrido.
Para aventuras de entre 4 a 6 días, otra magnífica opción es comenzar en León o en Ponferrada, una de las principales puertas de entrada al Camino Francés. Desde allí, la ruta combina historia, pueblos con encanto, montaña y algunos de los paisajes más emblemáticos del Camino hasta llegar a Santiago.
Y no necesitas disponer de muchos días: puedes hacer una escapada de 3 o 4 días, organizar una semana de ruta o disfrutar de un viaje más completo de 10 o 12 días. Recuerda, el puente del 12 de octubre, o el del 1 de noviembre, son 3 días!
Para ponértelo fácil, puedes alquilar tu bicicleta con alforjas y recibirla directamente en el punto de inicio. Al terminar, la recogemos en Santiago o en otro punto disponible de tu recorrido.
Así, tú solo tienes que decidir cuántos días tienes y qué Camino quieres descubrir.
Tú eliges el Camino. Nosotros ponemos la bici.






